Por otra banda, tendría que ser muy puntual y intentar cuadrar los horarios, ya que algunos tenían muy poca frecuencia... Además, no solían ser muy veloces los de bajo coste... ¿ Y si me sentaba al lado de alguien, el aspecto, o que hacía ruido constantemente? Al ver demasiadas preocupaciones, perdí el hilo de mis pensamientos antes de descartar a la idea.
Cuando me levante la cabeza para ver por dónde iba, el aire me clavo una bofetada. No sabía dónde estaba, o como había llegado allí. Estaba muy desorientada. Una lágrima de impotencia me resbala por la mejilla. Si no era capaz de llegar a mi casa, ¿cómo me dejarían coger un tren?
En conclusión, coger un tren es mejor cuando uno es más mayor y es más... No mee di cuenta de que hablaba sola y en voz alta hasta qué un joven de mi edad se paró delante mío. Me miró, con unos ojos verdes hipnotizantes, y me tendió una mano para ayudarme. No sabía cómo había acabado en el suelo, pero se la cogí.
Y así nos conocimos. Algunos invitados lloran, mientras todos nos dan la enhorabuena por el compromiso. Y aquí comienza el viaje de mi vida, que sea en tren, coche o avión, será único.



