martes, 1 de noviembre de 2016

Cóseme la boca

Resultado de imagen de aguja y hiloEnebro la aguja con cuidado y te la tiendo.
Ten, cóseme la boca, te digo con la mirada. Sé que lo estás deseando. Que inocente eres al creer que eso acallará mis palabras. Esas que tan poco te gustan porque no son fieles al sistema. Sonrío de medio lado cuando la coges de entre mis dedos, al ver que tus ojos se oscurecen enfurecidos. Cruzo las manos y espero pacientemente a que realices tu trabajo, y asiento cuando me reprochas todo lo que no es de tu agrado, como si estuviera arrepentida. No te detienes pese a que clavo mis pupilas en las tuyas, pese a los gimoteos que emanan de mis labios. Porque aunque quiera fingir lo contrario, duele. Pese a todo, cuando acabas, me limpio el rastro de sangre con el dorso de la mano y trato de sonreír. Me miras, orgulloso de tu obra, y me tiendes un espejo, complacido al pensar que todos tus problemas han desaparecido. Abandonas la sala y yo, al ver mi reflejo, hago una mueca extraña y asiento. Saco unas tijeras y empiezo a cortar. Me quedarán cicatrices, pero esto no ha hecho nada más que empezar... Ahora me toca a mí mover pieza.