Mientras espero a que el agua caliente caiga por el teléfono de la ducha, observo el lugar donde me encuentro. Todas las paredes están llenas de palabras sin sentido y suciedad. Hay diferentes grietas, pero no parecen muy profundas. Me llega un estímulo que me incita a acercarme a ellas y observarlas más de cerca, pero me retiene el miedo ... de aquellas fisuras podría salir cualquier roedor.
Me giro de nuevo hacia el grifo. Pienso en volver a tocar el agua, para comprobar la temperatura, pero qué si aún está fría, no seré capaz de lavarme y tendré que esperar de nuevo. Es mejor meterme bajo el teléfono y obligar a mi cuerpo a acostumbrarse al frío. Respiro fondo y cuento hasta tres. Doy un paso adelante y noto como el fluido me cae encima. Sorprendentemente el agua está caliente.
El agua poco a poco me va enjuagando los malos recuerdos, haciéndome volver a la realidad. Mientras me froto el cuerpo, tengo una idea. Lo he leído en muchos libros, pero yo no lo he hecho nunca.
Entrecerrando los ojos, comienzo a entonar las notas de una canción. Y me siento ... libre. Canto más, y más fuerte. Y aunque no ha hago muy bien, inicio una danza ridícula que tiene como objetivo recalcarme lo que está pasando: estoy consiguiendo la libertad, haciendo lo que quiero por primera vez en 15 años, sin la presión de mis compañeras y sintiéndome una persona llena, única.
Entrecerrando los ojos, comienzo a entonar las notas de una canción. Y me siento ... libre. Canto más, y más fuerte. Y aunque no ha hago muy bien, inicio una danza ridícula que tiene como objetivo recalcarme lo que está pasando: estoy consiguiendo la libertad, haciendo lo que quiero por primera vez en 15 años, sin la presión de mis compañeras y sintiéndome una persona llena, única.
Entonces resbalo y caigo al suelo. Me hago daño, claro, pero me da igual. Me he liberado de las cadenas que me retenían el orfanato, y de todas las personas que me despreciaban. Y río para celebrar mi éxito. Nunca lo había hecho, y me sorprendo al descubrir que es muy relajante y que me llena de esperanza. Cierro los ojos y deseo que en mi nueva etapa de mi vida haya muchas carcajadas.