Cierro los ojos porque no ven. Las lágrimas se derraman por mis mejillas aunque no mojan. Agito los párpados para impedir que caigan, pese a que no se detienen. Me muerdo el labio por la impotencia hasta hacerme sangre y no me duele. Me lamo la herida, no escuece, y dicen que todo lo que escuece cura. Pero a mi nada me alivia el dolor. Intento levantarme, pero mis piernas no me sostienen. Me apoyo y los muebles no me aguantan. Grito, hablo, aunque no me entienden. Me pongo la mano sobre el corazón pero no late. No vive. No siente.
miércoles, 21 de septiembre de 2016
No late. No vive. No siente.
Cierro los ojos porque no ven. Las lágrimas se derraman por mis mejillas aunque no mojan. Agito los párpados para impedir que caigan, pese a que no se detienen. Me muerdo el labio por la impotencia hasta hacerme sangre y no me duele. Me lamo la herida, no escuece, y dicen que todo lo que escuece cura. Pero a mi nada me alivia el dolor. Intento levantarme, pero mis piernas no me sostienen. Me apoyo y los muebles no me aguantan. Grito, hablo, aunque no me entienden. Me pongo la mano sobre el corazón pero no late. No vive. No siente.
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