sábado, 14 de enero de 2017

Camufladas


Me acurruco en la ducha, abrazándome las rodillas con fuerza mientras siento el líquido caer sobre mi cuerpo. Encajo la cabeza entre las piernas y con el primer sollozo, llegan las lágrimas. Deberían camuflarse con el agua, pero yo las reconozco, sintiéndolas tibias contra mi piel. Quiero limpiarlas con las manos, pero me da la sensación de que si me suelto, me voy a romper.

No hay comentarios:

Publicar un comentario